domingo, 19 de octubre de 2008


Lo mas lindo del mar es cuando por completo, lo moja la hermosura de tu pelo.
Lo gracioso del sol es cuando no ve nada, le encadila los ojos la luz de tu mirada.
Lo lindo de la noche y las estrellas, es que tu rostro habita en todas ellas.
Lo lindo de mi vida es el saber, que la gobierna tu ser, que la gobierna tu ser, que la gobierna tu ser.
Lo lindo de tocarte es que me mata, no me das tiempo ni de entrar en coma.
Lo mas lindo del viento es cuando trata, de ir de la mano junto con tu aroma.
Pero eres para mi como la luna, que podria contemplarte hasta ser viejo, radiante y más hermosa que ninguna, pero siempre tan lejos, pero siempre tan lejos, pero siempre tan lejos, pero siempre tan lejos, pero siempre tan lejos.


Ella buscaba en su armario porque había perdido la razón, yo exprimía diccionarios para poder hacer una canción. No me acuerdo muy bien cuántos besos dejamos en cada esquina, pero imposible olvidarme de aquel cuarto donde aquella noche subió la adrenalina.

Y se juntaron Rosario y la Capital, se juntaron el bien y el mal, se juntaron dos almas en una sola, se juntaron Sabina y Piazzolla. Se juntó una religión que era puro corazón con otra que nunca existió. Se juntaron dos camas y no alcanzaban para tanto fuego, tanta acción, tanto descontrol.

Elegimos el colchón más chico y pareció de dos plazas, cuando el colchón terminó bienvenido fue el piso del comedor de su casa. A cada beso caía una estrella, cada arañazo calmaba el dolor. Cuando me acuerdo de ella levanto mi vaso y brindo adonde quiera que estés por nuestra canción.

Y se juntaron Rosario y la Capital, se juntaron el bien y el mal, se juntaron dos almas en una sola, se juntaron Sabina y Piazzolla. Se juntó una religión que era puro corazón con otra que nunca existió. Se juntaron dos camas y no alcanzaban para tanto fuego, tanta acción, tanto descontrol.

Y se juntaron Rosario y la Capital, se juntaron el bien y el mal, se juntaron dos almas en una sola, se juntaron Sabina y Piazzolla. Se juntó una religión que era puro corazón con otra que nunca existió. Se juntaron dos camas y no alcanzaban para tanto fuego, tanta acción, tanto descontrol.

Tanto descontroool